Un presupuesto doméstico todavía cabe en una hoja de cálculo. Una reforma ya no, porque hay que contarla aparte de la compra diaria para saber al final cuánto costó de verdad. Y si reformas profesionalmente, aparece una tercera cosa: el presupuesto que el cliente quiere ver allí mismo, no dentro de dos días. CostBoard cubre las tres situaciones en una sola aplicación.
Para quién
- Para quien lleva una casa. Los gastos entran en un proyecto con sus propias categorías y un presupuesto mensual. La reforma del piso es un proyecto aparte, de modo que su coste se ve como un todo en lugar de diluirse en las facturas de septiembre.
- Para profesionales. El perfil de empresa, la base de clientes y las plantillas permiten emitir un presupuesto completo en unos minutos y enviarlo al cliente en PDF, durante la propia visita.
Comparado con una hoja de cálculo
Una hoja de cálculo hace todo esto, siempre que la construyas tú mismo y luego la mantengas. Seis cosas que aquí ya vienen hechas:
- La casa y la empresa no se mezclan solas. En una hoja de cálculo las guardas en archivos o pestañas distintos y vigilas tú mismo la frontera. Aquí las separa un solo interruptor.
- El presupuesto mensual avisa antes de que lo superes. Los límites y el formato condicional se configuran a mano en una hoja de cálculo. El presupuesto integrado muestra por sí solo si estás por debajo del umbral, cerca de él o ya por encima.
- Los gastos recurrentes vuelven sin tener que recordarlo. En una hoja de cálculo vigilas una columna y te acuerdas de los vencimientos. Aquí marcas un gasto como fijo una sola vez, y las sumas mensuales, las anuales y los avisos se calculan solos.
- El presupuesto para el cliente es un documento terminado, no una plantilla. En una hoja de cálculo te diseñas tu propia maquetación, tu propia numeración y tu propia exportación. Aquí tienes partidas, IVA, numeración automática, el circuito Borrador, Enviado, Aceptado y el PDF al final.
- No empiezas construyendo la herramienta. El modelo de la hoja de cálculo hay que diseñarlo antes del primer uso y mantenerlo con cada cambio. Aquí instalas y anotas el primer gasto, que de la lógica nos ocupamos nosotros.
- Los datos se quedan en el teléfono. La suerte de una hoja de cálculo depende de quién tiene el archivo y de dónde está. La aplicación funciona sin cuenta y sin conexión, sin publicidad y sin scripts de seguimiento.
La comparación completa de las 45 diferencias está en CostBoard.app.
La privacidad no es una función, es una premisa
La aplicación no tiene un servidor al que puedan llegar tus datos. Todo se calcula y se queda en el teléfono, sin cuenta y sin dirección de correo. Quien quiera protegerse frente a la pérdida del dispositivo puede activar una copia en la nube: es anónima y está cifrada de extremo a extremo, y la identidad es una Clave de cuenta que solo tú posees. Sin esa clave nadie, nosotros incluidos, puede leer el contenido de la copia.
Alcance
La interfaz en 25 idiomas y los importes en 13 divisas. Tema claro, oscuro o según la configuración del sistema.
Cuánto cuesta
Hasta finales de 2026 toda la aplicación es gratuita, módulo de presupuestos incluido. Desde 2027 la parte de finanzas personales sigue siendo gratuita de forma permanente: gastos ilimitados, presupuestos, gráficos y todos los temas, mientras que el módulo de presupuestos se desbloquea con un pago único, sin suscripción.